Hungría. “Una amenaza para el pluralismo”: La inaudita macrofusión de 500 medios alineados con el gobierno

Reporteros sin Fronteras (RSF) muestra su profunda inquietud por el anuncio, la semana pasada, de que alrededor de 500 medios de comunicación gubernamentales en Hungría se reunirán en un único consorcio con el objetivo de preservar los "valores nacionales". La medida amenaza a la propia supervivencia del pluralismo mediático.

Los propietarios de la mayoría de estos medios gubernamentales –entre los que se cuentan canales de televisión de noticias, diarios digitales, periódicos, publicaciones deportivas, emisoras de radio y revistas-, anunciaron de manera casi simultánea el 28 de noviembre que los donarían a la Fundación de Prensa y Medios de Europa Central ( CEPMF ).

 

El CEPMF es una entidad sin fines de lucro creada en agosto con el objetivo declarado de "garantizar la preservación de los valores nacionales". Su propietario es Gabor Liszkay, un aliado cercano del primer ministro húngaro, Viktor Orbán.

 

Orbán lleva mucho tiempo alentando a los oligarcas vinculados su partido, Fidesz (en el poder), para que se hagan con los medios de comunicación con el fin de que adopten líneas editoriales favorables al gobierno. En la práctica, este último movimiento le permitirá difundir su propaganda con una única voz a través de la radio, la televisión y los medios impresos.

 

Por lo tanto, representa una grave amenaza para el pluralismo mediático y para la supervivencia de los pocos medios de comunicación independientes y opositores que quedan. Privados ya de los ingresos por publicidad, medios como Radio Klub y el diario digital Index.hu han estado luchando durante años para hacerse oír

 

"¿Hasta dónde va a llegar Viktor Orbán?", se pregunta Pauline Adès-Mével, directora de la oficina de Reporteros sin Fronteras para la Unión Europea y los Balcanes. "La fusión de tantos medios de comunicación que apoyan al mismo partido no se veía en Hungría desde el final del régimen comunista y no tiene precedentes en la Unión Europea. Ese nivel de concentración nos hace temer por la supervivencia del pluralismo mediático en Hungría".

 

Otro movimiento preocupante es la desaparición del periódico dominical de Budapest, Vasarnapi Hirek. Su propietario y editor, László Puch, anunció que cerrará después de 33 años y que se fusionará con el periódico opositor Népszava. Aunque se rumoreaba desde hacía tiempo, es un golpe adicional al pluralismo. Puch también anunció que ha vendido su semanario agrícola Szabad Föld a Mediaworks, un importante grupo de medios partidario del Fidesz.

 

El control constante de Orbán sobre los medios húngaros desde su regreso a la presidencia, en 2010, le ha costado a Hungría un descenso en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa que publica Reporteros sin Fronteras. El país ocupa ahora el puesto 73 de 180 países.

 


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Updated on 03.12.2018