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5 Julio 2019

Estonia: Preocupante injerencia editorial del propietario en uno de los principales periódicos del país

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Reporteros sin Fronteras (RSF) pide al empresario estonio Margus Linnamäe que respete la independencia editorial de su periódico, Postimees, uno de los dos diarios más antiguos y respetados de Estonia, después de que, durante el año pasado, cinco jefes de sección hayan dimitido o se hayan visto han visto obligados a dejar sus puestos.

Los responsables de las secciones de Noticias, Negocios, Investigación, Deportes y Opinión acusan a Linnamäe de intentar convertir a Postimees en un órgano de propaganda de sus opiniones conservadoras y nacionalistas. El editor, miembro del partido conservador Isamaa, al que donó 50.000 euros el año pasado, hizo su fortuna en la industria farmacéutica antes de adquirir un vasto imperio mediático, controlado a través de su empresa UP Invest, con el objetivo de difundir sus opiniones, especialmente a través del diario Postimees.

 

"Defendemos la preservación del pueblo estonio, del idioma estonio y de la cultura estonia a través de los siglos", reza el actual lema del periódico, que fue modificado por el nuevo equipo de Linnamäe en mayo pasado.

 

Contactado por RSF, el portavoz de Linnamäe, Merili Nikkolo, describió la evolución de la línea editorial del rotativo como un "desarrollo natural". Lo importante dijo, es "enfatizar las raíces nacionales" y "garantizar la existencia del idioma y de la cultura de la nación estonia a lo largo de los siglos, con el objetivo final de salvaguardar nuestros valores e identidad nacional”, añadió.

 

"Nos preocupa ver al propietario de un medio de comunicación entrometerse tan abiertamente en el contenido editorial y amenazar la independencia del periódico de esta manera", señala Pauline Adès-Mével, jefa de la oficina de la Unión Europea y los Balcanes de RSF. "¿Tenemos que recordarle a Margus Linnamäe que, según la Declaración de Derechos y Obligaciones de los Periodistas, conocida como la Carta de Munich, la profesión de periodista nunca debe confundirse con la de anunciante o propagandista? Por otro lado, semejante conducta podría amenazar la privilegiada situación de Estonia, que ocupa el puesto número 11 en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa de RSF".

 

Las bajas en serie en el seno del Postimees no comenzaron con la llegada de Margus Linnamae en 2015. En realidad , no fue hasta 2018 cuando el magnate impuso su visión e ideas, lo que hizo que algunos jefes de sección se enfrentasen a él y acabasen por abandonar el diario.

 

Neeme Korv fue uno de ellos. Considerado uno de los periodistas más importantes y veteranos del rotativo, Korv ha trabajado con todos los directores de Postimees desde la independencia del país en 1991. Korv fue director editorial durante los últimos once años, hasta que decidió irse en diciembre de 2018.

 

"Por primera vez en mi carrera, me enfrenté al responsable de un medio incapaz de gestionar correctamente todos los aspectos de la publicación de un diario", explica, y añade que fue testigo de varias restricciones a la libertad de prensa dentro de Postimees, y que alertó de ello sin obtener nunca una respuesta.

 

Justo antes de las elecciones parlamentarias, Margue Linnamäe creó una nueva columna en el periódico titulada "Periodismo experto" (Meie Eesti). Esta sección, que defiende una política muy conservadora, no es responsabilidad del director. Son "periodistas expertos" los que se encargan de proporcionar contenidos de acuerdo con las solicitudes consideradas "útiles" por el propietario del periódico. Dichos contenidos a menudo mezclan hechos y opiniones y solo promueven ciertos puntos de vista. Margus Linnamäe y sus familiares se encargan de reclutar personalmente a las personas que trabajan para esta sección, sin consultar a los responsables editoriales del periódico.

 

El Consejo de Prensa de Estonia, que ha recibido varias quejas de lectores, ha corroborado esta falta de diferenciación entre artículos de información y de opinión, que se entremezclan sin distinción clara en las páginas del periódico.

 

Desde la compra de Postimees, el equipo editorial ha sufrido además otras presiones para cubrir eventos relacionados con las actividades comerciales empresario, propietario de una conocida cadena de librerías. Así, cuando sale a la venta un nuevo libro que se que quiere promocionar, los reporteros de Postimees se ven obligados a transmitir en directo el evento, incluso si no es de interés para el público, afirma Mirjam Mäeküla, antigua directora del diario que resume de esta manera la situación: "Me parece que Margus Linnamäe no entiende la diferencia entre (el funcionamieto de) la industria farmaceútica y el periodismo".

 

"[Durante mi etapa como director] tuve que responder muchas veces a preguntas de lectores, líderes de opinión o colegas de los medios de comunicación que me preguntaban por qué en el periódico había una sección cuyos artículos no estaban equilibrados periodísticamente hablando", asegura Neeme Korv. "Me resultaba muy incómodo".

 

Reporteros sin Fronteras se ha puesto en contacto con algunos de los periodistas que han abandonado el Postimees, pero muchos de ellos prefieren mantenerse en el anonimato, ya que Estonia es un país pequeño y el mercado de los medios es extremadamente limitado.