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5 Diciembre 2014 - Actualizado el 20 Enero 2016

En Honduras quieren prohibir al periodista Julio Ernesto Alvarado ejercer su profesión


El 4 de diciembre las autoridades hondureñas decidieron notificar a Julio Ernesto Alvarado, periodista de Globo TV, que se le prohibía ejercer su oficio. Esta decisión está en desacuerdo con la disposición de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos que emitió medidas cautelares al periodista para que el Estado de Honduras suspenda la setencia en contra del comunicador social. Esta decisión tiene lugar precisamente durante la visita al país del Relator Especial para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Reporteros sin Fronteras denuncia este ataque a la libertad de información en el país. El 4 de diciembre el Juzgado de Ejecución de Penas decidió notificar al periodista Julio Ernesto Alvarado que se le prohibía ejercer su oficio, pero no pudo encontrarlo. El periodista está acusado de haber difamado a Belinda Flores Mendoza, exdecana de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras. Esto por haber permitido que un catedratico de esa universidad denunciara en su programa "Mi Nación" información sobre supuestos actos de corrupción en su gestión. Así, la justicia hondureña prohibió a Julio Ernesto Alvarado ejercer cualquier actividad relacionada con la difusión de información durante 16 meses. El 5 de noviembre pasado la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) otorgó medidas cautelares a Julio Ernesto Alvarado. Consideró que el periodista se encontraba en una situación grave y urgente, que podía ocasionar un “daño irreparable” y pidió a Honduras suspender la ejecución de la sentencia dictada el 9 de diciembre 2013 por la Corte Suprema de Justicia. La CIDH también solicitó a las autoridades hondureñas que no impidieran que el periodista ejerciera su profesión hasta que se pronunciaran sobre el fondo del caso. “Reporteros sin Fronteras condena firmemente la reticencia de Honduras a no aplicar las medidas cautelares de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos”, señaló Claire San Filippo, responsable del Despacho Américas de nuestra organización. “Intentar notificar a Julio Ernesto Alvarado la prohibición de que ejerza su oficio de periodista en menosprecio de la decisión de la CIDH –precisamente durante la visita al país de uno de sus representantes–, constituye un agravio a sus obligaciones internacionales. Por desgracia, esta decisión es sintomática de un Estado propenso a censurar a los medios de comunicación críticos. Es imperativo que las autoridades hondureñas den marcha atrás en su decisión y otorguen al periodista las medidas cautelares solicitadas”, agregó. En el país prevalece un clima de control de la información y de represión. Los medios de comunicación comunitarios y de oposición son los más afectados. Muestra de ello es el encarnizamiento judicial que padecen medios de comunicación de oposición como Radio Uno, Radio Globo o Canal 36, así como las radios comunitarias Radio Coco Dulce o La Voz de Zacate Grande. Honduras se ha convertido en uno de los países más peligrosos del continente para los periodistas desde el golpe de Estado del 28 de junio de 2009. Las amenazas, las agresiones y los asesinatos de periodistas se han multiplicado en medio de un clima de casi total impunidad. Según el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (Conadeh), permanece en la impunidad 91% de los 47 asesinatos de periodistas registrados por la organización desde el año 2003. Honduras se encuentra en el lugar 129, entre 180 países, en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa de Reporteros sin Fronteras.