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31 Octubre 2011 - Actualizado el 20 Enero 2016

El periodista Paul Garay Ramírez, en libertad: "un avance en la despenalización de los delitos de prensa”


Reporteros sin Fronteras recibió con alegría la noticia de que el 28 de octubre de 2011 la Corte Suprema de Justicia absolvió a Paul Garay Ramírez, quien había sido condenado a 18 meses de prisión efectiva por “difamación” del fiscal Agustín López Cruz y purgaba su pena desde abril pasado.

El juez Hugo Príncipe Trujillo anuló la condena contra el periodista debido a la carencia de pruebas en su contra, pues el audio que figuraba como prueba del hecho difamatorio fue declarado nulo, ya que la voz del periodista no fue identificada. El juez también eximió al periodista del pago de la multa de 20 000 nuevos soles (unos 7.400 dólares) de reparación civil que acompañaba la sentencia, así como de todos los cargos presentados en su contra.

El hecho de que Paul Garay Ramírez haya sido puesto en libertad constituye un avance en la despenalización de los delitos de prensa. Sin embargo, la organización pugna porque la ley de reforma del Código Penal concerniente a los delitos de prensa, adoptada por la Comisión Permanente del Parlamento el 21 de julio de 2011, sea finalmente promulgada.
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Acusado de haber “difamado” a un fiscal, Paul Garay Ramírez, director de un programa del canal Visión 47 TV y corresponsal de la radio La Exitosa, fue condenado a tres años de prisión efectiva por un tribunal de Ucayali (centro-este), el 19 de abril de 2011. A partir de esta fecha Perú cuenta con dos periodistas encarcelados. Oswaldo Pereyra Moreno, de la estación Radio Macarena, recibió una pena de un año de prisión efectiva por el mismo motivo en junio de 2010, por lo que pronto debería salir en libertad.

En el fondo, el procedimiento de este nuevo caso es bastante discutible. Paul Garay Ramírez fue sentenciado por haber criticado al fiscal Agustín López por archivar, sin darles seguimiento, dos casos de corrupción. Como prueba de la supuesta difamación sólo se presentó una breve grabación radiofónica. Asimismo, Paul Garay Ramírez desmintió que la voz grabada fuera la suya y, sobre todo, confirmó que él no trabajaba entonces para la estación de radio de la que provenía la grabación.

A la insuficiencia de pruebas se suma el escándalo de una larga pena de prisión por un delito de prensa. Contrariamente a la tendencia observada en la mayoría de los países del continente, en Perú se han recrudecido en estos últimos años las penas que sancionan la “difamación”. Este proceso va contra los estándares jurídicos interamericanos. También se trata de una verdadera incitación a la autocensura de la prensa. Frente a este injusto juicio, Reporteros sin Fronteras hace un llamado a los dos candidatos de la segunda vuelta de la elección presidencial –Ollanta Humala y Keiko Fujimori–, que se efectuará el 5 de junio, para que se comprometan firmemente a despenalizar los delitos de prensa tras su victoria.

Acostumbrado a tratar temas delicados, Paul Garay Ramírez se hizo de enemigos en la clase política y en la magistratura al denunciar la escandalosa impunidad de la que gozan los supuestos autores intelectuales del asesinato del periodista Alberto Rivera Fernández, ocurrido en 2004. Paul Garay Ramírez fue uno de los primeros en revelar la implicación en este caso del ex alcalde de Pucallpa, Luis Valdez Villacorta, absuelto después. Esperamos que la apelación del proceso corrija el juicio de primera instancia. Reclamamos, sin retardo, su puesta en libertad.