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10 Septiembre 2008 - Actualizado el 20 Enero 2016

El conflicto sigue teniendo repercusiones graves en la libertad de expresión


Como consecuencia del conflicto entre Georgia y Rusia se ha degradado la situación de la libertad de prensa en la región. Reporteros sin Fronteras tiene constancia de numerosos obstáculos al trabajo de los periodistas, y al derecho a la información de la población georgiana. “Lamentamos los atentados a la libertad de prensa que se repiten en las proximidades de la zona del conflicto ruso-georgiano. Todas las partes deben garantizar que los periodistas puedan trabajar en las mejores condiciones”, ha declarado Reporteros sin Fronteras. El 8 de septiembre de 2008, un equipo de periodistas de la televisión pública polaca, Polska TV, así como su cofer georgiano, fueron detenidos por miembros de una milicia oseta, y después entregados al ejército ruso. Intentaban entrar desde Osetia del Sur pero carecían de la acreditación adecuada. Quedaron en libertad al día siguiente y les devolvieron su material. Según los canales georgianos Rustavi 2 e Imedi, dos días antes, en la región de Shavnabada (a 30 kms al sur de Tiflis), mataron a Georgi Ramichvili, camarógrafo de Rustavi 2, cuando realizaba un reportaje en una base del ejército georgiano. Al periodista le alcanzó una bala perdida. Las autoridades no han hecho ningún comentario del asunto. El 1 de septiembre, al corresponsal del sitio informativo Humanrights.ge, Saba Tsitsikachvili, le dieron una paliza mientras cubría la manifestación Stop Rusia en Gori. Según las declaraciones que hizo a la prensa, el gobernador de la ciudad y su adjunto se le acercaron y le golpearon, diciéndole que eso iba a ocurrir “a partir de ahora, todos los días”. El 24 de agosto, Saba Tsitsikachvili ya fue insultado por el adjunto del gobernador. Pocos días antes, el periodista publicó un artículo en el que subrayaba las lagunas de la ayuda humanitaria, aportada por las autoridades georgianas. El 7 de septiembre, en la región de Zugdidi (oeste del país), unos militares rusos intentaron detener a un equipo de rodaje del canal georgiano de televisión Rustavi 2. Los militares intentaron incautarse del material de los periodistas, y después recibieron orden de detenerles. Amenazándoles con las armas, se los llevaron a su base. Solo la intervención de algunos observadores de Naciones Unidas consiguió rebajar la tensión. Finalmente, los periodistas quedaron en libertad. El acceso a la información sigue estando muy limitado en Georgia. Desde el comienzo del conflicto, el pasado 8 de agosto, no se puede acceder a los canales por cable rusos ni a los sitios terminados en .ru. El Ministro de Reintegración, Temur Yakobachvili, ha dicho públicamente que él es el responsable del cierre de los canales rusos en territorio georgiano. “Pedimos a las autoridades georgianas que restablezcan el acceso a todas las fuentes informativas, incluidas las rusas”, ha declarado Reporteros sin Fronteras. Casi todos los canales de televisión georgianos están de parte del presidente Mijail Saakachvili. El único canal de oposición, Kavkassia, tiene dificultades para emitir. El 1 de septiembre, el canal emitía el programa diario “Spektr” cuando se vio interrumpido mientras los politólogos invitados criticaban la postura groegiana, y explicaban que el país ha perdido el 20% de su territorio, y “no tiene ningún motivo para alegrarse”. La explicación oficial de la interrupción es que fue un problema técnico del emisor. El director de la compañía televisiva, Nino Djangirachvili, dijo a la prensa : “Tengo serias dudas sobre esa versión”. Finalmente, las autoridades cerraron por poco tiempo uno de los foros de discusión más populares de Georgia, www.forum.ge. El 1 de septiembre, en el momento de la reapertura, su administración publicó algunas recomendaciones. Pedía a los usuarios que hicieran todo cuanto estuviera en su mano para que no volvieran a cerrar el sitio, y en particular que no volvieran a colgar comentarios “que perjudiquen los intereses del Estado” o que “puedan llevar a una escisión del país”. El 3 de septiembre, las secciones políticas del foro estuvieron “momentáneamente cerradas”.