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15 Septiembre 2004 - Actualizado el 20 Enero 2016

Cuarto aniversario de la desaparición de Géorgiy Gongadze: Reporteros sin Fronteras reclama la apertura de un proceso


Sobre la base de nuevas informaciones reveladas recientemente por la prensa y la justicia, Reporteros sin Fronteras pide a la fiscalía general que abra un proceso público y equitativo sobre el asesinato de Géorgiy Gongadze, joven periodista muy crítico con el poder, desaparecido el 16 de septiembre de 2000.
Cuando se cumplen cuatro años de la desaparición, ocurrida el 16 de septiembre de 2000, de Géorgiy Gongadze, redactor jefe del periódico digital pravda.com, cuyo cuerpo apareció decapitado el 2 de noviembre de 2000, la prensa y la justicia han revelado nuevas informaciones. La fiscalía general de Ucrania declaró recientemente que un preso había confesado, mientras que el diario británico The Independent afirma poseer documentos que prueban que, antes de su muerte, al periodista le seguían los servicios de seguridad, y que el fallecimiento de un testigo clave del caso se habría debido a un envenenamiento y no a los golpes infligidos por unos guardias de la cárcel, como aseguran las autoridades judiciales. "Durante años, la investigación sobre la desaparición y el asesinato del periodista no hizo ningún progreso significativo. Cuando se acercan las elecciones presidenciales, y dado que el caso Gongadze es más que nunca un gran reto político, tanto la prensa como la fiscalía han revelado algunos elementos nuevos", ha manifestado Reporteros sin Fronteras en un correo dirigido al fiscal general de Ucrania, Gennadiy Vassiliev. "Si considera que estas informaciones, de una importancia capital, resultan creíbles, entonces ha llegado el momento de que la justicia pase a la siguiente etapa: un proceso público y equitativo", ha añadido Reporteros sin Fronteras. El 17 de junio de 2004, la comisión parlamentaria sobre el asesinato de Géorgiy Gongadze, dominada por la oposición, pidió a la fiscalía general la apertura de un procedimiento criminal contra el presidente Leonid Kutchma, y reclamó su destitución, en razón de su implicación en el caso. Sin embargo Grigory Omelchenko, presidente de la comisión, precisó que todavía no habían encontrado pruebas suficientes que indiquen el Presidente organizó el asesinato del periodista. El 19 de junio, The Independent afirmó haber conseguido, de unos colaboradores de la fiscalía general, documentos que indican que el ex Ministro del Interior, Yuri Kravtchenko, ordenó al ex jefe de Inteligencia del Ministerio del Interior, Olexi Pukatch, que siguieran a Gregory Gongadze. Pukatch, sospechoso de haber destruido importantes pruebas del caso, fue detenido en octubre de 2003, y puesto en libertad un mes más tarde. El 14 de julio de 2004, la fiscalía general reclamó al Ministerio del Interior explicaciones sobre los motivos por los que los policías siguieron al periodista. El diario británico afirmó que los documentos que había conseguido también indicaban que un testigo clave, el ex oficial de la policía criminal Igor Gontcharov, murió en la cárcel a consecuencia de una sobredosis de barbitúricos. Por su parte, la fiscalía general había declarado que la muerte, ocurrida el 1 de agosto de 2003, se debió a las "heridas corporales" que le causaron los guardias de la cárcel. El cuerpo de Gontcharov fue incinerado tres días después de su muerte. Le habían detenido en mayo de 2002 por su presunto papel en los asesinatos perpetrados por un grupo formado por bandidos y ex policías. En varias ocasiones se negó a declarar ante la fiscalía general, explicando que temía que le mataran en la cárcel. En una carta póstuma, autentificada por la fiscalía general, Igor Gontcharov asegura que una serie de asesinatos, entre ellos el de Géorgiy Gongadze, se cometieron por orden del Ministro del Interior de la época, Yuri Kravtchenko, y de su sucesor, Yuri Smirnov. Añadía: "Los más altos responsables del Estado y el Presidente estaban al corriente de esos secuestros y asesinatos, y están implicados". El 21 de junio de 2004, la fiscalía general anunció que un hombre apodado "Señor K", encarcelado por varios asesinatos por decapitación, había confesado el asesinato de Géorgiy Gongadze. El sospechoso habría descrito con detalle las circunstancias del homicidio. La fiscalía general no ha facilitado más información sobre ese sospechoso. El 10 de septiembre, en una conferencia de prensa, Olexandre Krout, jefes de los expertos judiciales del Ministerio de Justicia, aseguró que las grabaciones que implican a las más altas autoridades del Estado en el asesinato del periodista, que habría realizado el ex oficial Mykola Melnichenko en la oficina del presidente Kutchma, son un montaje de mala calidad, que no permite identificar la voz del Presidente. Ya en 2001, la fiscalía declaró que las grabaciones eran falsas, mientras que un peritaje efectuado en Estados Unidos en 2002 permitió identificar una gran parte de ellas. Reporteros sin Fronteras, el Instituto de los Mass Media, Artículo 19, la Unión Nacional de Periodistas y la Federación Internacional de Periodistas denunciaron el resultado de ese nuevo análisis, que se realizó con la mayor opacidad.