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30 Septiembre 2008 - Actualizado el 20 Enero 2016

Asesinado un periodista del diario Matichon


Reporteros sin Fronteras está indignada por el asesinato de Jaruek Rangcharoen, corresponsal del diario Matichon en la provincia de Suphanburi (centro), que tuvo lugar el 27 de septiembre de 2008. Jaruek Rangcharoen recibió varios disparos en la cabeza cuando se encontraba comprando en un mercado cercano a su domicilio. Su muerte estaría relacionada con las investigaciones que efectuaba sobre la corrupción de algunas administraciones locales. “Pedimos a las autoridades competentes, y entre ellas al jefe de policía, que actúen rápidamente para aclarar completamente el crimen y llevar a sus autores ante la justicia. Es primordial que la investigación se centre en los autores intelectuales del asesinato. La actual crisis política no puede servir de excusa para dejar que se instale la impunidad en los delitos contra la prensa. De hacerlo, Tailandia seguiría el dramático camino de Filipinas, donde cada año asesinan a varios periodistas”, ha declarado la organización. Jaruek Rangcharoen es el segundo periodista de Matichon al que matan en 2008. A Ahiwat Chainurat, también periodista del grupo de prensa de Bangkok, le mataron el 1 de agosto en Nakhon Si Thammarat (Sur). La investigación no ha avanzado y no han detenido a los asesinos. Según un periodista de Matichon, el crimen está probablemente relacionado con la denuncia, efectuada por Jaruek Rangcharoen, de casos de corrupción de políticos locales. Hacía periodismo de investigación sobre ese tema, investigaba y facilitaba frecuentes informaciones a Matichon sobre casos de corrupción local. La policía acudió al domicilio del periodista y se incautó de su ordenador portátil, con la esperanza de encontrar en él las pistas (también tenía un ordenador de oficina que, al parecer, no ha sido embargado). De momento, la policía acaba de formar un equipo y asegura que solo está en el comienzo de la investigación. Según el gobernador de la provincia de Suphanburi, Jaruek Rangcharoen, de 46 años, llevaba ya un tiempo en conflicto con algunos responsables políticos locales, funcionarios y empresarios, por culpa de sus artículos críticos. Por otra parte, Jaruek Rangcharoen le avisó en 2007 de que pensaba que había un complot contra él. La Asociación de Periodistas Tailandeses (TJA) ha pedido a la policía que se movilice para detener a los instigadores del crimen.