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9 Abril 2008 - Actualizado el 20 Enero 2016

Asesinadas a disparos dos jóvenes periodistas de una radio comunitaria indígena, en el Estado de Oaxaca


Reporteros sin Fronteras está profundamente conmovida por el atentado con arma de fuego que, el 7 de abril de 2008, costó la vida a Teresa Bautista Flores, de 24 años, y Felicitas Martínez, de 20 años, ambas trabajadoras de La Voz que Rompe el Silencio, una emisora de la comunidad indígena Trique, que tuvo lugar en la localidad de Putla de Guerrero (Estado de Oaxaca, Sur). “Aunque, de momento, nada indica que el crimen esté relacionado con la profesión de las víctimas, el asesinato de Teresa Bautista Flores y felicitas Martínez supone un trauma para los medios de comunicación comunitarios, muy numerosos en América Latina y con frecuencia ignorados o despreciados por el resto de la profesión, y por las autoridades. Tampoco olvidamos los riesgos que corre la prensa en el Estado de Oaxaca, donde el clima político sigue siendo tenso y donde, en el momento álgido de la crisis social, mataron a dos periodistas en 2006 y fueron atacados otros medios comunitarios. Esperamos que la investigación determine rápidamente las circunstancias, los autores y el móvil del asesinato de las dos jóvenes. Nos sumamos al homenaje que les rinde su comunidad”, ha declarado Reporteros sin Fronteras. La emisora La Voz que Rompe el Silencio nació el 20 de enero de 2008, por iniciativa de la comunidad indígena Trique, un año después de la concesión de autonomía administrativa a la localidad de San Juan Copala (oeste de Oaxaca), desde donde emite sus programas. La comunidad Trique puso en manos de Teresa Bautista Flores y Felicitas Martínez la gestión y animación de la radio, enteramente dedicada a la promoción de la cultura indígena. Según las informaciones facilitadas a Reporteros sin Fronteras por la organización de apoyo a las comunidades CACTUS, en las primeras horas de la tarde del 7 de abril, cuando regresaban de la localidad de Llano Juárez donde habían hecho un reportaje, las dos jóvenes cayeron en una emboscada, les amenazaron con secuestrarlas y finalmente las asesinaron con balas de calibre 7.62, aptas para fusiles de asalto de tipo AK-47. Los investigadores han encontrado alrededor de veinte casquillos en el lugar en que se produjo el drama, que causó también tres heridos, entre los que se encuentran el niño de tres años Jaciel Vásquez, y sus padres. “Estamos convencidos de que es el gobierno del Estado de Oaxaca quien está detrás de todo esto, con la intención de desmantelar un municipio autónomo”, ha declarado un portavoz comunitario a la organización. La organización CACTUS ha pedido la intervención de las autoridades federales. La sección mexicana de la Asociación Mundial de Radios Comunitarias (AMARC) ha recordado que varias emisoras pequeñas de Oaxaca, que pertenecen a poblaciones indígenas, han sufrido actuaciones represivas violentas, como les ocurrió a Radio Nandía y Radio Calenda, en 2006 y 2007 respectivamente. En el momento álgido de un amplio movimiento de protesta contra el gobernador del Estado, Ulíses Ruiz Ortiz, asesinaron a dos periodistas en Oaxaca : Bradley Will, camarógrafo de la agencia independiente Indymedia, el 27 de octubre de 2006; y Raúl Marcial Pérez, editorialista del diario regional El Gráfico y líder comunitario indígena, el 8 de diciembre siguiente. Curiosamente, en ambos casos se descartó la pista profesional y no se ha hecho justicia.