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1 Noviembre 2006 - Actualizado el 20 Enero 2016

Al-Jazira cumple diez años : una libertad de tono que a veces se paga cara


Creado el 1 de noviembre de 1996 por el Emirato de Qatar, el canal de televisión por satélite Al-Jazira continúa suscitando pasiones. Una veces alabado y otras criticado, el canal reúne hoy a un público estimado en 50 millones de telespectadores y su sitio de Internet forma parte de los cincuenta más visitados del mundo. Reporteros sin Fronteras recuerda los principales atentados sufridos por Al-Jazira a lo largo de estos últimos dos años. “Este canal por satélite, que está presente en una gran mayoría de los hogares árabes, defiende lo contrario de la información tradicional, difundida por los medios de comunicación nacionales autorizados. Por una parte, sus programas irritan frecuentemente a los dirigentes árabes, porque dan la palabra a sus oponentes así como a los telespectadores, y abordan temas políticos y sociales considerados tabúes en muchos países del mundo árabe. Por otra, el gobierno de Estados Unidos ha acusado en varias ocasiones al canal de animar el sentimiento antiamericano en la región, y de incitar a la violencia contra las tropas de la coalición anglo-norteamericana en Irak”, ha declarado la organización. “Llamamientos al boicot comercial y publicitario, cierre de oficinas del canal, prohibición de cubrir acontecimientos claves, expulsiones, detenciones o muertes de sus periodistas, bombardeos en sus locales y presiones diplomáticas sobre Qatar: son muchos los gobiernos que han intentado censurar así a Al-Jazira. Pero, aunque su libertad de tono ha creado realmente un precedente en el paisaje audiovisual árabe, solo aborda muy raramente las cuestiones internas de Qatar”, ha añadido Reporteros sin Fronteras. Un camarógrafo de Al-Jazira, de nacionalidad sudanesa, se encuentra detenido por las autoridades norteamericanas desde 2002 en la bese militar de Guantánamo (Cuba). Sami Al-Haj fue detenido el 15 de diciembre de 2001, en el sur de Afganistán, cuando cubría la campaña militar norteamericana en el país. Lleva ya más de cuatro años en la cárcel mientras que no se ha pronunciado ningún cargo contra él. En Egipto, el 7 de diciembre de 2005, unos agentes de la seguridad del Estado impidieron a la periodista Leena El-Ghadban, que cubrían para Al-Jazira las elecciones junto con su equipo formado por el camarógrafo Mohamed Ezz, el técnicode sonido Mohamed Galal y el chofer Medhat Sayed Abdou, que grabaran el interior de un colegio electoral en el distrito de Bandar-Domyat (a 191 km. al norte de El Cairo). Al noreste de la capital, en el distrito de Al-Arish, le ocurrió la misma desventura a otro reportero de Al-Jazira, Mohamed Yousef. Otro equipo del canal también fue acosado en la provincia de El Sharqiya ( a 83 km al este de El Cairo). Al periodista Sameer Omar, el camarógrafo Yasser Sulaiman y su asistente Ahmed Shaqi, les pidieron que abandonaran inmediatamente el lugar, so pena de que les rociaran con ácido nítrico. Por otra parte, el 27 de abril de 2006, Hussein Abdel Ghani, director de la oficina de Al-Jazira en El Cairo, fue detenido cuando realizaba un reportaje sobre una serie de explosiones en el sur del Sinaí. El periodista está acusado de difundir “informaciones erróneas que perjudican la reputación del país”, informaciones que publicaron numerosos medios de comunicación, egipcios y extranjeros. Finalmente, en mayo de 2006, al camarógrafo Yasser Sulaiman y a su técnico de sonido Nasr Youcef se les impidió grabar imágenes de una manifestación en apoyo de dos jueces egipcios, delante del tribunal de El Cairo. Al camarógrafo también le golpearon en la cara. Le quitaron la cámara y después se la devolvieron, sin la cassette. Mohamed El Daba y Lina Ghadban, respectivamente productor y periodista de Al-Jazira en El Cairo, sufrieron un largo interrogatorio antes de quedar en libertad. El 18 de abril de 2005, las autoridades iraníes anunciaron el cierre de la oficina del canal qatarí en Teherán, por “incitación a los disturbios”. Al-Jazira fue uno de los primeros canales que cubrieron los enfrentamientos que tuvieron lugar el 15 de abril en el sur del país, y en hacer un balance de los muertos y heridos. De hecho, al canal le acusaron de “haber incitado a algunos elementos subversivos a promover los disturbios”. Ya en noviembre de 2004 Teherán amenazó con sancionar a Al-Jazira, si no retiraba de su sitio de Internet una caricatura considerada insultante. Poco tiempo después amenazaron de expulsión, por segunda vez, al canal, por hablar del golfo “Arábigo”, en lugar del golfo Pérsico. Después de varias prohibiciones temporales para cubrir determinadas actividades de los políticos iraquíes, la oficina de Al-Jazira en Bagdad permanece cerrada desde el 7 de agosto de 2004, después de que acusaran al canal de “incitación al odio y las tensiones raciales”. En Israel, Awad Rajoub, periodista palestino del sitio de Internet del canal, fue detenido el 30 de noviembre de 2005, y acusado de “atentado a la seguridad del Estado”. Las autoridades dijeron que la detención no estaba relacionada con su profesión. Quedó en libertad, por falta de pruebas, tras permanecer seis meses detenido. Por otra parte, el 4 de noviembre, unos soldados israelíes golpearon y después retuvieron durante varias horas a Nabil Al-Mazzawi, camarógrafo de Al-Jazira en Cisjordania, cuando grababa una manifestación contra el “Muro” de separación, construido por Israel. En julio de 2006 fue detenido dos veces, en dos días, el jefe de la oficina de Al-Jazira, Walid Al-Omari, mientras cubría el conflicto armado en la frontera con Líbano. Al mismo tiempo también fueron detenidos los miembros de otro equipo del canal, cuando realizaban un reportaje en Haifa, al sur de la frontera libanesa. A otro equipo, que cubría una incursión del ejército israelí en Naplusa, Cisjordania, le tirotearon. El técnico Wael Tantous fue alcanzado en un pie por disparos de goma. A Abdessalam Razzak, corresponsal en Marruecos del canal por satélite, le negaron la entrada sin motivo en el aeropuerto de El Ayun, el 27 de mayo de 2005, como consecuencia de las manifestaciones que tuvieron lugar entre el 24 y el 29 de mayo, que enfrentaban a los saharauis con las fuerzas del orden. No pudo regresar a la ciudad hasta dos días más tarde, en el marco de la visita oficial organizada por el gobernador. Por otra parte, el 15 de junio de 2006, las fuerzas de seguridad marroquíes golpearon a Hassan Fatih, otro corresponsal del canal en el país, y a su equipo, cuando cubrían una sentada de las familias de 68 presos salafistas, que estaban en huelga de hambre. En octubre de 2006 Túnez decidió cerrar su embajada en Qatar, en señal de protesta por la “campaña hostil” de Al-Jazira. La decisión se tomó tras la emisión, el 14 de octubre de 2006, de dos entrevistas con Moncef Marzouki, un opositor marroquí que, en aquella ocasión, hizo un llamamiento a la “resistencia” contra el poder. Las relaciones entre Qatar y algunas capitales se han deteriorado después de que se emitieran programas que irritaron a varios gobiernos árabes. En 2001 ya fue llamado a consulta el embajador de Túnez en Doha, para protestar por la cobertura que el canal hacía del país. En 2002, Arabia Saudí hizo lo mismo, tras la emisión de un programa crítico con la familia real saudita.