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14 Noviembre 2014 - Actualizado el 20 Enero 2016

Agreden a un periodista cuando investigaba sobre prostitución infantil


El 10 de noviembre de 2014 el periodista Oscar Castaño Valencia fue agredido y amenazado por hombres armados cuando realizaba una investigación sobre explotación sexual infantil en la que estarían implicadas bandas de delincuentes (combos), en el departamento de Antioquia, en el noroeste del país.

Desde hace tres meses el periodista Oscar Castaño Valencia, director del programa “Oriéntese” del canal Cosmovisión, realiza una investigación sobre explotación sexual infantil en el municipio de Bello, departamento de Antioquia, actividad en la que estarían involucrados grupos criminales conocidos como ‘combos'. El 10 de noviembre pasado tenía una cita para entrevistar a una de sus fuentes, en la que fue atacado por tres hombres armados y encapuchados, quienes lo amordazaron, lo amenazaron y lo golpearon. Asimismo, obligaron al periodista a escribir una nota en la que confesara que había ido a violar a una menor. Los agresores también lo forzaron a grabar una ‘confesión’, luego lo liberaron, advirtiéndole: “Lo que está en juego sapo hijueputa es su vida”.

Tras sufrir esta agresión Oscar Castaño Valencia presentó una denuncia ante la Fiscalía General de Nación, en Medellín, capital del departamento de Antioquia, y pidió al Estado medidas de protección. El periodista ya había sido amenazado antes, cuando era presidente del Sindicato de la Universidad Nacional de Colombia, lo que lo obligó a exiliarse en 1987 durante nueve años. En 2011 de nuevo sufrió intimidaciones debido a un documental que realizó sobre conflictos relacionados con la explotación minera. El periodista expresó que actualmente está muy preocupado por sus familiares más cercanos.

Reporteros sin Fronteras exhorta a la Unidad Nacional de Protección (UNP) a ofrecer lo antes posible una protección efectiva al periodista Oscar Castaño Valencia y a su familia”, señaló Claire San Filippo, responsable del Despacho Américas de nuestra organización. “Imperativamente, el gobierno debe garantizar que las agresiones a periodistas no permanezcan impunes”, añadió.

Los combos, grupos de delincuentes aliados con los grupos paramilitares que actúan con gran violencia, son bien conocidos por el GAULA, unidad policíaca colombiana dedicada a los casos de secuestro y extorsión. El GAULA descendió a la zona donde fue agredido Oscar Castaño Valencia días después del ataque. Colombia experimenta una recrudescencia de las amenazas a periodistas desde el inicio del año. La Defensoría del Pueblo, organismo nacional que tiene el objetivo de promover el respeto de los derechos humanos, indicó que en 2014 registró el doble de denuncias de periodistas amenazados que el año pasado. Colombia sigue siendo el segundo país más mortífero para los periodistas en América Latina.

Colombia se encuentra en el lugar 126, entre 180 países, en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa de Reporteros sin Fronteras.