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22 Diciembre 2020

Afganistán: asesinado el periodista Rahmatollah Nekzad, el tercero en seis semanas

Se ve al personal de seguridad después de que un coche bomba suicida atacara una base militar en las afueras de la provincia de Ghazni el 29 de noviembre de 2020.
Reporteros sin Fronteras (RSF) condena el último asesinato selectivo de un periodista en Afganistán, el tercero en seis semanas, y pide a las Naciones Unidas que tomen medidas concretas para proteger a los trabajadores de los medios de comunicación en este país.

Rahmatollah Nekzad, que trabajaba para medios internacionales como Associated Press o Al Jazeera desde 2003, fue tiroteado en la madrugada del 21 de diciembre cerca de su casa en Ghazni, capital de la provincia del mismo nombre en el centro de Afganistán. Sus asesinos, no identificados, le dispararon tres veces en la cabeza con una pistola con silenciador. El periodista tenía 50 años y era padre de seis hijos.


Este despreciable asesinato no debe quedar impune”, pide Reza Moini, responsable de la oficina de RSF para Irán y Afganistán. “Hay que llevar a cabo una investigación exhaustiva y transparente, y los responsables han de ser procesados. Las autoridades afganas tienen que actuar con urgencia y las Naciones Unidas deben tomar medidas concretas para frenar la creciente violencia contra los periodistas y protegerlos. Los periodistas y los medios de comunicación afganos no deben ser condenados al desamparo por el silencio de los organismos internacionales”.


Nekzad es el tercer periodista víctima de un asesinato selectivo en Afganistán en las últimas seis semanas.


El Estado Islámico ha reclamado el asesinato de Malala Maiwand, de 30 años, a quien dos hombres armados dispararon mientras se dirigía a su trabajo en el canal de televisión privado Enekaas TV en la ciudad oriental de Jalalabad, el 10 de diciembre. También mataron a su conductor, Taher Khan.


Mohammad Aliyas Dayee, periodista del servicio en pastún de Radio Azadi, filial afgana de Radio Free Europe / Radio Liberty (RFE / RL), fue asesinado por una bomba colocada debajo de su automóvil en Lashkargah, la capital de la provincia sureña de Helmand, el 12 de noviembre. Hasta ahora nadie ha reivindicado su asesinato.


El portavoz de los talibanes, Zabiholah Mojahed, condenó el asesinato de Nekzad y afirmó que los talibanes mantenían buenas relaciones con él.


La violencia contra periodistas y medios de comunicación ha aumentado en Afganistán en los últimos meses, a pesar de que las conversaciones de paz entre los talibanes y el gobierno afgano habían hecho renacer las esperanzas de un respiro. En total, seis periodistas y trabajadores de medios han sido asesinados este año en Afganistán.


Respaldada por RSF, la comunidad periodística afgana escribió una carta al Consejo de Seguridad de la ONU el 18 de noviembre instándole a tomar medidas concretas para combatir la creciente violencia contra los medios de comunicación en Afganistán y presionar a los responsables para que dejen de atacar a los periodistas.


Afganistán ocupa el puesto 122 entre 180 países en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2020 de RSF.