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Los reporteros, víctimas de las estrategias del terror en Oriente Medio y en África del Norte


La región de África del Norte/Oriente Medio sigue siendo una de las más difíciles y peligrosas del mundo para los periodistas. En numerosos lugares estos se encuentran atrapados entre las diversas facciones: beligerantes, grupos radicales y Estados con un comportamiento extremo, a menudo adeptos a estrategias del terror.

Entre el terrorismo y los abusos por la lucha antiterrorista, ¿dónde se puede encontrar un lugar para el periodismo independiente? La lista de obstáculos interpuestos a la libertad de prensa –que incluye las tradicionales líneas infranqueables, relacionadas con la política (familias dirigentes) y la religión (blasfemia, apostasía)– no deja de crecer.


En las zonas donde tienen lugar conflictos abiertos, los combatientes intentan crear hoyos negros, regiones en las que no es posible realizar reportajes. Desde hace cuatro años, Siria (177o) es el país de esta zona en el que la situación es más dramática, donde se registran ataques graves, incluso bárbaros. Frente a la creciente impunidad y las agudas crisis políticas en países como Irak (158o, 2 lugares), Libia (164o, 10) y Yemen (170o, 2), se requiere de una gran valentía para ejercer el periodismo.


Por otra parte, en los países “en paz” –a menudo se trata en realidad de una paz impuesta por la policía– el periodismo es asfixiado por dirigentes que pretenden mantener la estabilidad de su país. Es el caso de Egipto (159o, 1) y de Bahréin (162o, +1). En Irán (169o, +4), el régimen continúa encarcelando a periodistas y los medios de comunicación viven bajo una presión constante. El paisaje mediático es sombrío en: Argelia (129o, 10), donde se cerró a la fuerza cadenas de televisión; Kuwait, (103o, 13), tras la adopción de una ley contra el cibercrimen, y Jordania (135o, +8), donde la ley antiterrorista se usa para amordazar a la prensa.


Túnez (96o, +30) es el único país de mundo árabemusulmán que tuvo un desempeño positivo. En el contexto de una lograda transición democrática, en los últimos cinco años se han emprendido iniciativas para reformar el sector mediático, aunque los retos siguen siendo numerosos. Israel (101o) y Líbano (98o) también se encuentran a la cabeza en la clasificación regional, con una prensa más bien libre.