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25 Marzo 2001 - Actualizado el 20 Enero 2016

¿Quién mató a Jean Dominique?


3 DE ABRIL DE 2000 - 3 DE ABRIL DE 2001
"Si pudieron matar a Jean Dominique pueden matar a cualquier periodista"
Informe de la misión en Haití - 19 al 25 de marzo de 2001

Introducción
El día 3 de abril de 2000, Jean Dominique, periodista y comentarista político haitiano, fue abatido en el patio de su estación, Radio Haití Inter. El asesinato de uno de los más célebres periodistas del país disgustó profundamente a la población: mientras el presidente René Préval decretaba trés día de luto nacional, 16.000 personas se concentraban en el estadio Sylvie Cator para asistir a los funerales. Después, se creó una fundación, la "Fondasyon Eko Vwa Jean Dominique", para conseguir que el crimen no quedara impune y prolongar el compromiso del director de Radio Haití Inter en favor de la educación y la formación de la población. "Si pudieron matar a Jean Dominique pueden matar a cualquier periodista". A imagen de Lilianne Pierre-Paul, actual directora de Radio Kiskeya y antigua periodista de Radio Haití Inter, el conjunto de los periodistas haitianos ha tomado este asesinato como una advertencia dirigida a toda la prensa. Un año más tarde, la delegación de Reporteros Sin Fronteras ha viajado al lugar, entre el 19 y el 25 de marzo de 2001, para evaluar el estado en que se encuentra la investigación e identificar los problemas que pueden obstaculizarla. En un país en el que se ha producido una decena de asesinatos políticos en los dos últimos años, donde los periodistas han sido recientemente objeto de una incitación al asesinato, el resultado de la investigación sobre el asesinato de Jean Dominique significaría, en efecto, una saludable ruptura con la cultura de impunidad que existe en el país. Teniendo en cuenta el clima que impera en Haití, la mayoría de las personas entrevistadas por la delegación de Reporteros Sin Fronteras han pedido que se respetara el anonimato. Jean Dominique: las luchas de un demócrata
Nacido el 30 de julio de 1930, Jean Dominique procedía de la élite mulata, en una sociedad muy jerarquizada en función del color de la piel. Agrónomo de formación, se comprometió junto a los campesinos y los pobres, lo que le valió ser considerado a menudo como un traidor, por los miembros de su clase social. A finales de los años 60 entró como reportero en Radio Haití, emisora que compró en 1971 para rebautizarla como Radio Haití Inter. Bajo su dirección, se hicieron muchas innovaciones en la emisora. Lanzó la primera programación en créole en un país en el que sólo una pequeña minoría habla francés, propugnó el periodismo de investigación y trató la actualidad internacional. Enfrentado al régimen de los Duvalier (1957 - 1986), se vio obligado a exilarse en enero de 1981 después de que su mujer, Michèle Montas, y varios miembros del equipo de Radio Haití Inter fueran detenidos y expulsados por los servicios de seguridad. Regresó tras la caída del Jean-Claude Duvalier, Baby Doc, en febrero de 1986 y abandonó de nuevo el país en 1991, huyendo de la subida al poder de los militares. Volvió en 1994 cuando cayó el régimen militar. Después de la partida de los Duvalier, su lucha por la democracia y sus preocupaciones por las cuestiones sociales le llevaron a apoyar al movimiento Lavalas creado, en 1990, en torno a la candidatura de Jean-Bertrand Aristide a la presidencia. Sin embargo, celoso de su independencia, Jean Dominique rechazó siempre ser candidato de un partido. Cuando su amigo René Préval accedió a la presidencia en febrero de 1996, se convirtió en su consejero aunque negándose a formar parte del gabinete. Siguió animando su emisión "Inter actualidades", donde analizaba y comentaba la actualidad haitiana, y su programa de entrevistas "Frente a la opinión pública". Sus acerbas críticas contra la élite económica, los antiguos duvalieristas, los militares, la política haitiana de Estados Unidos y, últimamente, algunos miembros de Fanmi Lavalas, le granjearon muchos enemigos. Jean Dominique fue abatido el 3 de abril de 2000 cuando llegaba a la radio, situada en el 522 de la calle Delmas, en el barrio del mismo nombre de las afueras de Puerto Príncipe. Después de maniobrar para aparcar su automóvil en el pequeño patio de la emisora, el periodista salió de su vehículo para dirigirse hacia la entrada del edificio. Al mismo tiempo un desconocido entraba a pie en el recinto de la radio. Acercándose a Jean Dominique, sacó su arma y disparó siete veces hacia él, con balas de calibre 9 milímetros. Al menos cuatro proyectiles alcanzaron al periodista hiriéndole de muerte en la carótida y en la aorta. El periodista murió prácticamente en el acto. Jean-Claude Louissaint, el guarda de la estación, también resultó abatido con una bala de mismo calibre, pero de las llamadas "de punta hueca". "A Jean le mataron porque era incontrolable"
Un año después del asesinato, para su esposa Michèle Montas sólo existe una certeza: "A Jean le mataron porque era incontrolable". Un hombre peligroso porque "disponía de los medios para impedir a muchas personas que hicieran mucho dinero", añade la viuda del periodista antes de precisar que, al contrario de lo que dicen algunos rumores, "Jean no tenía dossiers sobre nadie pero disponía de esa capacidad para hacerse con informaciones dispersas, para analizarlas y poner de manifiesto lo que anunciaban". Por otra parte, su hija Gigi recuerda que las preguntas nada complacientes del periodista habían hecho que varias personas perdieran sus puestos después de una entrevista. En sus últimas intervenciones en antena, Jean Dominique acusaba a varias instituciones que participaron en la organización de las elecciones parlamentarias del 21 de mayo de 2000, de preparar un "golpe de Estado electoral" destinado a impedir una amplia participación popular en esas elecciones. Criticó el corto espacio de tiempo que se dio a la población para inscribirse en las listas electorales y el reducido número de las oficinas de registro de electores. En sus editoriales, cuestionó al CON (Consejo Nacional de Observación de las elecciones), un organismo que agrupa a varias organizaciones de la sociedad civil, y al CEP (Consejo Electoral Provisional), una institución oficial encargada de la organización de las elecciones. Léopold Berlanger, director del CON, estuvo "invitado" (término que se utiliza en Haití para "convocado") por el juez de instrucción para actuar como testigo, a principios de noviembre de 2000 y más tarde a principios de febrero de 2001. Para Léopold Berlanger, el asesinato de Jean Dominique se ha utilizado como pretexto para atacar al CON. En varias ocasiones, Jean Dominique había criticado a la empresa farmaceútica Pharval, controlada por la familia Boulos. En 1997 denunció la muerte de 80 niños, envenenados con un jarabe contra la tos producido por la empresa. Más recientemente, cuestionó a la misma empresa en relación con un escándalo relativo a la fabricación de un producto adulterado con etanol. En octubre de 1999 acusó a Dany Toussaint, miembro de Fanmi Lavalas y antiguo jefe de la policía interina (1995-1996), de ser el autor de una campaña de difamación contra Robert Manuel, antiguo Secretario de Estado para la Seguridad Pública, y a Pierre Denizé, entonces director general de la Policía Nacional de Haití (PNH). Los dos hombres habían sido relacionados, en varias emisoras de radio, con el asesinato el 8 de octubre de 1999 de Jean Lamy, del que se pensaba que podía ser el sucesor de Robert Manuel. En un editorial del 19 de octubre de 1999, Jean Dominique ponía en guardia, a Jean-Bertrand Aristide, contra "las ambiciones" de Dany Toussaint. Y le prevenía: "Se que dispone de la fortuna necesaria para pagar armas y esbirros (…). Si Dany Toussaint vuelve a intentar algo contra mí, o contra la radio, y si sigo con vida, cerraré el puesto (…) y cogeré el camino del exilio, con mi mujer y mis hijos". Finalmente, en una emisión radiada el 9 de febrero de 2000 en la estación Radio Liberté, con base en Nueva York, Jean-Claude Nord y Gérard Georges, dos de los abogados de Dany Toussaint, y el antiguo duvalierista Serge Beaulieu, amenazaron de muerte a Jean Dominique y Michèle Montas. Algunos meses más tarde, Jean-Claude Nord pidió que Michèle Montas explicara ante la justicia por qué no se encontraba junto a su marido el día de su asesinato, insinuando que pudo hacer que eliminaran a su marido para cobrar un seguro de vida. También acusó a la mujer del periodista de haber impulsado ataques destinados a cargarse la candidatura de Dany Toussaint a la elección presidencial de 2005. Los resultados de la investigación
Los comienzos de la investigación estuvieron marcados por numerosas pistas falsas. Tan sólo unos días después del 3 de abril se supo que se había encontrado el cadáver del "presunto asesino del periodista" para descubrir, poco después, que el desconocido en cuestión había fallecido tres días antes de la fecha del asesinato. A finales de abril, mientras se disponía a atravesar la frontera para llegar a la República Dominicana, fue detenido un hombre que en 1977 estuvo acusado de haber participado en el asesinato del antiguo ministro de Justicia Guy Malary. La pista se abandonó rápidamente por falta de pruebas. Lecorps quedó en libertad. Los dos jueces que han dirigido sucesivamente la instrucción, Jean Sénat Fleury y Claudy Gassant, han interrogado entre 70 y 80 personas. Un año después, los instructores han conseguido establecer los siguientes hechos: - El asesinato se planificó durante varias reuniones. - El 3 de abril, los asesinos estuvieron apostados delante de la radio desde las 5h30. Había siete personas presentes: dos asesinos y cinco cómplices. Estos últimos esperaban en tres automóviles: un Nissan Pathfinder rojo, en el que los dos asesinos se dieron a la fuga, un Cherokee blanco y una camioneta, aparcada un poco más abajo en la calle. - A pesar de la diferente naturaleza de las balas encontradas en el cuerpo de Jean Dominique y en el de Juan-Claude Louissaint, los proyectiles podrían proceder del mismo arma, que no ha sido encontrada. - Dos de los coches que se utilizaron para el crimen, el Cherokee blanco y el Nissan Pathfinder, son vehículos robados que ya se habían utilizado para cometer otros crímenes. El tercer vehículo se encontró carbonizado. Aunque todavía no se ha llamado a ningún inductor, los jueces han encarcelado a seis personas por su participación, directa o indirecta, en el asesinato: - El presunto asesino, Jamely Millien, apodado "Tilou", detenido una decena de días después del asesinato. - El segundo tirador, Jean Daniel Jeudi, apodado "Gime", hermano de "Tilou". Su papel consistió en cubrir a su hermano durante el asesinato. Fue detenido varias semanas después del comienzo de la investigación. - Un individuo del que sólo se sabe que tenía contactos en el palacio nacional. - Philippe Markington, un hombre conocido por vender las informaciones que consigue gracias a su facilidad para entrar en diferentes instituciones. Se presentó a los investigadores algunos días después del 3 de abril afirmando que había visto toda la escena mientras que, por casualidad, esperaba a alguien aquel día en el lugar del crimen. Estaba dispuesto a colaborar con la justicia a cambio de la libertad de un amigo. La precisión de su testimonio llevó a la policía a sospechar que el propio P. Markington había tomado parte en el asesinato. Había proporcionado los números de las placas de matrícula de dos de los vehículos y el lugar en que se encontraba abandonado el tercer automóvil. - Dos policías. Uno de ellos, llamado Ralph Léger, fue detenido en posesión del Cherokee blanco que participó en el crimen. Según una investigación efectuada por la periodista Ana Arana para la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), y publicada el 12 de marzo, los tres primeros sospechosos tendrían relaciones con Ronald Camille, más conocido como "Ronald Cadavre", sospechoso de ser el jefe de varias organizaciones criminales. Se le imputan una treintena de crímenes. Su nombre apareció citado en el marco de la investigación sobre el asesinato del senador de la oposición Yvon Toussaint. Ronald Cadavre es sospechoso de controlar el tráfico de automóviles, camiones y armas en la zona portuaria y de extorsionar a los comerciantes de Puerto Príncipe. Según Ana Arana, "su territorio se extiende desde el puerto (…) hasta el gran mercado del centro". Ronald Cadavre, que ahora se habría hecho con el control de la seguridad en el puerto de la capital, fue interrogado, como testigo, por el juez de instrucción. Su hermano, Franco Camille, es miembro de Fanmi Lavalas. Zona de sombras: la muerte de Jean Wilner Lalanne
Interrogando acerca del origen de los automóviles utilizados en el asesinato de Jean Dominique, los investigadores se interesaron por Jean Wilner Lalanne, que trabajaba para una red de vehículos robados. También se le buscaba por el asesinato de un ingeniero en el suburbio norte de Puerto Príncipe. Aunque ya le detuvieron por aquel primer asunto, entonces se le había puesto en libertad, en dudosas circunstancias. Sospechoso de ser el enlace entre los asesinos y los inductores, Jean Wilner Lalanne fue detenido el 15 de junio de 2000. Herido por disparos de bala en la nalga y el muslo, durante la detención, falleció trece días más tarde en el curso de una operación a la que se sometió por fractura del fémur. Nunca se ha establecido la causa exacta de su muerte. El diagnóstico del cirujano ortopedista que efectuó la operación, el Doctor Alix Charles, mantiene la tesis de una embolia pulmonar, pero la autopsia habría descartado ese diagnóstico. Dos meses más tarde, cuando se ordenó efectuar una nueva autopsia, se supo que el cuerpo de Lalanne llevaba varias semanas desaparecido, sin ninguna explicación. El juez de instrucción abrió una investigación. A principios de julio de 2000, algunas horas después de la muerte de Jean Wilner Lalanne, Radio Haití Inter se preguntaba sobre la violencia utilizada en el arresto de ese sospechoso. En total, tres de las personas detenidas por su supuesta participación en el asesinato de Jean Dominique resultaron heridas en el transcurso de su detención; entre ellas, el presunto asesino Jamely Millien. Después de su detención, Lalanne manifestó en varias ocasiones el temor de que le mataran. Pero, al principio de su ingreso en el hospital, no se puso a nadie de vigilancia, lo que significa que algunas personas pudieron entrar en la habitación sin custodia policial. Durante los trece días que precedieron a su operación, Lalanne solo fue interrogado una vez por el juez de instrucción que únicamente le preguntó por el asesinato del ingeniero. Aunque había designado a otro médico, a Lalanne le operó el Doctor Alix Charles. El 28 de junio de 2000, fue trasladado del Hospital General al Hospital San Francisco de Sales donde, por la tarde, le operó el Dr Charles ayudado por un asistente cirujano, el Doctor Delaneau, y dos anestesistas, Marie Yves-Rose Chrisostome y Gina Georges. Los cuatro fueron más tarde interrogados por el juez. El Doctor Alix Charles hoy está acusado de homicidio involuntario, pero no ha acudido a la cita del juez. Otras cuatro personas se encuentran actualmente encarceladas, en relación con este asunto. De hecho, mucha gente se pregunta sobre las relaciones existentes entre el Doctor Charles y Dany Toussaint. El Doctor Charles es amigo de Richard Salomon, considerado el "brazo derecho" del senador. Además, la señora Ephésien Joassaint, defensora de Lalanne, fue quien solicitó ese médico. Y la señora Joassaint fue recomendada a Lalanne por Jean-Claude Nord, el abogado de Dany Toussaint. La obstrucción del Senado
Encargado del caso desde el mes de septiembre, el juez Claudy Gassant invitó al senador Dany Toussaint para que declarara como testigo, a principios del mes de noviembre. El Senado se opuso a la petición del juez alegando la inmunidad parlamentaria del senador. Pero, según la Constitución haitiana, sólo se puede negar el levantamiento de la inmunidad parlamentaria cuando esté en peligro la libertad individual del parlamentario, lo que no era el caso. Durante este período, las presiones sobre el juez han sido enormemente fuertes. El presidente del Senado, Yvon Neptune declaró que "un simple juez no puede citar a alguien del gran cuerpo". El Senado amenazó con abrir "una investigación sobre los motivos exactos " del juez Gassant. Un familiar del senador Prince Pierre Sonson, que había pedido que Dany Toussaint acudiera a la invitación del juez, afirmó que le habían amenazado. Más grave aún, el 30 de noviembre de 2001, cuando acababa de interrogar como testigos a familiares de Dany Toussaint, el juez Gassant fue amenazado por el diputado Millien Rommage, antiguo número dos de la seguridad del Presidente, y familiar de Toussaint. Al volante de un vehículo privado, y acompañado de varios hombres armados, Rommage previno al juez Gassant de que "si continúaba" le podían acribillar el automóvil a balazos. Finalmente, el 21 de febrero, Dany Toussaint solicitó autorización, al presidente del Senado, para presentarse ante el juez. Después, ha sido interrogado en varias ocasiones. Las presiones ejercidas sobre los jueces
Con la Constitución en la mano el juez Gassant ha asegurado, a los miembros de la delegación de Reporteros Sin Fronteras, que va a utilizar todos los medios que le da la legislación para concluir la instrucción. Pero sus iniciativas chocan con la hostilidad, o las costumbres, de algunas clases sociales y categorías profesionales. En el mes de marzo de 2001, un grupo de varios abogados, entre ellos la presidenta del Colegio de Abogados, Rigaud Duplan, ha emitido un comunicado de prensa en el que reprocha, al juez Gassant, que no autorice la presencia de los abogados en las audiencias de sus clientes como testigos de esta causa. Generalmente se acepta la presencia de abogados pero el juez ha hecho valer que, según los artículos 58 y 59 del Código de Instrucción Criminal, no es obligatoria. Algunas semanas después, se ha enfrentado a las reticencias de los médicos haitianos y de la Facultad de Medicina, a quienes no ha gustado nada que se dedique a investigar sobre el terreno. En el mes de febrero, algunos diputados se lo llevaron a un aparte para reprocharle haber detenido "ilegalmente" a un individuo en el recinto del Parlamento, a pesar de que la persona en cuestión fue detenida por orden de Pierre Paul Cotin, presidente del Parlamento. Preguntado acerca de la difusión del informe de la SIP, el juez Gassant se manifestó sorprendido por la publicación de los nombres de las personas encarceladas: estima que están protegidas por el secreto de instrucción, y que se pone en peligro su seguridad. Él mismo dispone de la protección de cuatro policías. En el momento álgido de crisis con el Senado también tuvo la protección de cinco hombres de los Swat, una unidad especial de la policía. Su familia se encuentra refugiada en el extranjero y él cambia frecuentemente de domicilio. Un día, temiendo por su vida, desaparecieron tres de los hombres destinados a su seguridad. Intimidado, su predecesor, el juez Sénat Fleury, prefirió abandonar la causa. Cuando, el 26 de julio de 2000 invitó a Dany Toussaint, que todavía no era senador, a ser interrogado como testigo, éste se presentó acompañado de un grupo de "chimères" -secuaces reclutados en los barrios populares de la capital- que gritaron slogans hostiles bajo las ventanas del Palacio de Justicia. Finalmente, aunque Michèle Montas ya no recibe llamadas anónimas, su vida sigue estando amenazada: "Mido la gravedad de las amenazas por el número de guardias de corps que se me han asignado", explica, precisando que se duplicaron durante la crisis que enfrentó al juez Gassant con el Senado. Recordando que el día del asesinato pudo estar junto a Jean Dominique, Michèle Montas se considera hoy como una muerta aplazada. "Este tipo de asunto te puede costar la vida", resume un magistrado. El senador Toussaint se explica
Elegido para el Senado en mayo de 2000, Dany Toussaint juró su cargo cuatro meses más tarde y actualmente ocupa la presidencia de la Comisión "Justicia, policía y seguridad". Preguntado, por la delegación de Reporteros Sin Fronteras, sobre sus relaciones con Jean Dominique, afirma que el periodista no era su enemigo. El antiguo Mayor del ejército desmiente, además, cualquier responsabilidad en la presencia de "chimères" ante Radio Haití Inter, el 18 de octubre de 1999 y explica que, aquel día, él estaba en el funeral de un miembro de su seguridad. De manera más general, el senador hace alarde de su gran popularidad y se presenta como "una estrella creciente" a la que se querría "abatir". Según él, el asesinato de Jean Dominique fue utilizado muy pronto en su contra, subrayando que el editorial del 19 de octubre se distribuyó, en las calles de Puerto Príncipe, el mismo día del asesinato. Dany Toussaint reprocha al juez Gassant querer "llamar la atención" en torno a sus comparecencias como testigo. En su carta del 21 de febrero al presidente del Senado ya denunció "la voluntad manifiesta de las autoridades judiciales haitianas de atentar insidiosamente contra (su) honor". Sin embargo, preguntado sobre la convocatoria del 26 de julio, a la que acudió acompañado por sus partidarios, explica que "no (sabía que era) necesario (que) dijese a (sus) seguidores que no acudieran". Por otra parte, Dany Toussaint desmiente todos los rumores que hablan de su enriquecimiento personal. Apoyándose en extractos de cuentas bancarias afirma tener grandes problemas financieros, después de la reventa de una empresa de juegos de vídeo. Sin embargo, reconoce poseer otra cuenta además de la que ha enseñado los extractos a los representantes de Reporteros Sin Fronteras. En cuanto a la actitud del Senado, explica que estaba personalmente dispuesto a acudir a la convocatoria del juez, y que corresponde al Senado pronunciarse sobre la validez de la decisión del juez. Recuerda que él mismo pidió al presidente del Senado, Yvon Neptune, autorización para acudir a la invitación del juez. Por lo que se refiere a las personas detenidas en el marco de la investigación sobre el asesinato de Jean Dominique, Dany Toussaint declara que no conoce a ninguna, ni siquiera en su calidad de antiguo jefe de la policía interina (1995-1996), precisando que no ha conocido a Jean Wilner Lalanne "ni antes de su muerte, ni después". Como algunas de esas personas son sospechosas de participar en el tráfico de automóviles robados, recalca que es autor de un proyecto de ley destinada a criminalizar el robo de vehículos en Haití. En relación con Roland Cadavre, el senador explica, en un primer momento, que "suele verle" porque su hermano, Franco Camille, es miembro de Fanmi Lavalas; pero se lo piensa y precisa que solamente le vio una vez en la primavera de 2000, durante su campaña a la elección senatorial. Piensa que Jean Dominique escribió editoriales mucho más duros contra otras personas, y que hay que buscar a los responsables del asesinato en la mafia, entre "antiguos duvalieristas" o en el Estado. Voluntad política y movilización popular
Los resultados conseguidos por los investigadores, a pesar de las muchas dificultades encontradas durante la investigación, han sido posibles gracias al apoyo incondicional recibido de la Administración del presidente René Préval, que ha puesto a su disposición medios excepcionales, no sólo para garantizar su propia seguridad sino también para conseguir efectuar la investigación, tanto en el terreno logístico como financiero. Desde el día del funeral del periodista ha sido, y sigue siendo fundamental, la movilización popular en torno a la investigación, animada y apoyada por Radio Haití Inter, que obliga a rendir cuentas a investigadores y testigos. Después de la muerte de Jean Wilner Lalanne se celebraron varias manifestaciones, pidiendo justicia y protestando por la lentitud de la investigación, ante el Palacio de Justicia y el Ministerio Fiscal. Seis meses más tarde, del 3 al 5 de febrero de 2001, Radio Haití Inter interrumpía sus emisiones para protestar contra "los intentos del Senado, deliberados y arbitrarios, de bloquear la investigación judicial sobre el asesinato inducido del periodista". Ultimamente, y junto a la "Fondasyon Eko Vwa Jean Dominique", una veintena de asociaciones han decidido crear un frente común contra la impunidad y la inseguridad. El objetivo señalado es animar a cada una de las asociaciones miembros a multiplicar iniciativas concretas para luchar contra la impunidad. En torno al 3 de abril de 2001, día del aniversario de la muerte del periodista, se han organizado varios eventos: exposiciones, debates, campaña de prensa, proyección de un documental del realizador Jonathan Demme. Para Michèle Montas el mensaje debe ser muy claro: "Vivimos en un clima de impunidad. Los culpables continúan sacando provecho. Esta vez no tendrán opción". Conclusiones y recomendaciones
Durante su misión de investigación, la delegación de Reporteros Sin Fronteras ha podido constatar, en diferentes ocasiones, que la instrucción ha estado marcada por bloqueos, presiones y episodios turbios. La organización considera que, sin embargo, los investigadores han conseguido resultados alentadores que han sido posibles gracias al apoyo incondicional proporcionado por la Administración del presidente René Préval y la movilización de la opinión pública. Reporteros Sin fronteras se felicita por las declaraciones del presidente Jean-Bertrand Aristide, en favor de una "dinamización del proceso de la investigación", efectuadas durante su visita a los locales de Radio Haití Inter, el 3 de marzo de 2001. La organización aplaude también el compromiso adquirido por la Ministra de Justicia, Gary Lissade, de dar a los investigadores "todo el apoyo necesario para que la investigación no encuentre ningún obstáculo". Temiendo que la investigación encuentre nuevos obstáculos, Reporteros Sin Fronteras recomienda:
- al gobierno haitiano, continuar garantizando la protección de las personas ligadas a la investigación y reforzar los medios financieros, materiales y logísticos atribuidos a la instrucción,
- al poder legislativo, respetar la independencia del poder judicial,
- al poder ejecutivo, aplicar las decisiones de la justicia, sean quienes sean las personas encausadas,
- a la Organización de Estados Americanos, a la Unión Europea, a la Organización Internacional de la Francofonia y al Informador Especial de Naciones Unidas para Haití, conceder una atención especial a este asunto.