Análisis

  • Clasificación Mundial de RSF 2018: Oriente Medio, desgarrado por los conflictos y los enfrentamientos políticos

    Los países que integran la zona de Oriente Medio se encuentran de nuevo al final de la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa elaborada por Reporteros sin Fronteras (RSF). La persistencia de los conflictos armados, las constantes acusaciones de terrorismo contra los periodistas y los medios de comunicación independientes, así como la vigilancia y la censura en Internet –que día a día gana terreno–, hacen que el trabajo de los periodistas sea muy peligroso en la región.


  • Clasificación Mundial de RSF 2018: en Europa también se asesina a periodistas

    La erosión del modelo europeo, tendencia perceptible en las últimas ediciones de la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa de Reporteros sin Fronteras (RSF), tiende a confirmarse en 2018. La región se estremeció por el asesinato de dos reporteros. También se ve afectada por las amenazas a periodistas de investigación y los ataques verbales sin precedentes contra la prensa. Un clima alarmante que afecta incluso a los países ubicados a la cabeza en la Clasificación.


  • Clasificación Mundial de RSF 2018: declive histórico de la libertad de prensa en el espacio postsoviético y en Turquía

    Los Estados postsoviéticos y Turquía siguen formando parte de los países donde más se deteriora la libertad de prensa. Cerca de dos tercios de los países de esta zona se ubican en torno o bajo el lugar 150 de la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa de Reporteros sin Fronteras (RSF); la mayoría de ellos continúa descendiendo. El índice de la región se acerca al de la zona de Oriente Medio/África del Norte, situada en la parte inferior de la Clasificación.


  • Clasificación Mundial de RSF 2018: las democracias de la zona Asia-Pacífico, amenazadas por el modelo chino de control de la información

    En China, el Estado mantiene un gran control de los medios de comunicación. Este modelo tiende a ser imitado en Asia, sobre todo por países como Vietnam y Camboya. Para las democracias de Asia del Norte no es fácil erigirse como contramodelos. Por otra parte, los actos de violencia contra periodistas son cada vez más preocupantes en Afganistán, India, Paquistán y Filipinas.



  • Clasificación Mundial de RSF 2018: Estados Unidos cae, Canadá asciende

    La Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa elaborada por Reporteros sin Fronteras (RSF) muestra que en Estados Unidos y Canadá, dos países que cuentan con sólidas constituciones en las que se garantiza la libertad de prensa, los periodistas enfrentan constantemente obstáculos para ejercer su profesión.



  • Clasificación Mundial de RSF 2018: el periodismo enfrenta una dura prueba en África del Norte

    La Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2018 de Reporteros sin Fronteras (RSF) muestra que los periodistas siguen padeciendo múltiples presiones en África del Norte. Marcos legislativos restrictivos, numerosos temas tabú, así como la obstaculización de la cobertura periodística, sobre todo durante las manifestaciones, son algunas de las dificultades que impiden a los periodistas ejercer plenamente su papel y ofrecer una información independiente, plural y libre.


  • Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2018: “el odio al periodismo amenaza a las democracias”

    La edición 2018 de la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa elaborada por Reporteros sin Fronteras (RSF) muestra un incremento de los sentimientos de odio hacia los periodistas. La hostilidad frente a los medios de comunicación, alentada por ciertos dirigentes políticos, y el deseo de los regímenes autoritarios de exportar su visión del periodismo, amenazan a las democracias.


  • El periodismo, debilitado por la erosión democrática

    La edición 2017 de la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa publicada por Reporteros sin Fronteras (RSF), revela que las violaciones a la libertad de informar ya no son una característica exclusiva de los regímenes autoritarios y de las dictaduras. También en las democracias esta libertad adquirida a priori es cada vez más frágil. A fuerza de declaraciones nauseabundas, de leyes liberticidas, de conflictos de interés e incluso de golpes y porrazos, en los regímenes democráticos se multiplican las violaciones a una libertad que es uno de los principales indicadores de su buen funcionamiento.