Análisis

Clasificación 2015 : La erosión del modelo europeo


Año tras año, el viejo continente retrocede en la Clasificación Mundial de la Libertad de Pren-sa. Estable entre las ediciones 2013 y 2014, la Unión Europea marca el paso en 2015. Fuera de los países nórdicos, que este año están de nuevo a la cabeza en la clasificación, los otros miembros de la Unión Europea globalmente cayeron. Una tendencia generalizada que nutre serias preocupaciones respecto a la perduración del “modelo europeo”.

A la cabeza, países que se hunden imperceptiblemente

Aunque Finlandia (1), Noruega (2; +1) y Dinamarca (3; +4) permanecen en los primeros lugares de la clasificación, este año pierden puntos en su desempeño global. En Finlandia, la creciente competencia ha empujado a los grupos de medios de comunicación a fusionar sus redacciones para reducir el número de sus miembros. Inevitablemente, la oferta informativa se ha reducido. Efecto colateral: las redacciones, menos numerosas, pierden independencia.

Los Países Bajos, que ocuparon el envidiable 2º lugar en la Clasificación Mundial 2014, ahora se encuentran relegados a la 4ª posición. Esto se debe a violaciones directas a la libertad de expresión, como la agresión a periodistas en una manifestación, y a un endurecimiento de las relaciones entre periodistas e instituciones. Un ejemplo representativo de ello es la prohibición de filmar en el Parlamento sin el consentimiento explícito de los políticos, una medida tomada a inicios de septiembre de 2014.

Una caída que beneficia a Noruega, país que por lo general se encuentra entre los tres primeros lugares de la clasificación desde que ésta fue creada, en 2002. Sin embargo, persiste la preocupación respecto a la capacidad de la prensa de abordar temas delicados o importantes. Si la prensa noruega es libre, ¿cómo usa esta libertad? Una campaña de Médicos sin Fronteras señala la preocupante ausencia de las crisis internacionales en la prensa noruega, ésta no las aborda.

En Dinamarca, dos periodistas daneses que revelaron un escándalo sanitario fueron sentenciados a pagar una multa en octubre de 2014. Este caso marca a un país donde la libertad de expresión es motivo de debate desde 2005. Su abogado lamenta el encarnizamiento contra “el mensajero” para evitar enfrentar el problema de salud pública señalado por los dos periodistas.

Los mecanismos europeos, impotentes frente a la erosión del pluralismo

La intervención del gobierno en las redacciones de los medios es una realidad en numerosos países de la Unión Europea (UE). La concentración económica y la falta de transparencia de la propiedad favorecen este fenómeno. Los órganos de regulación en ocasiones son instrumentalizados para asfixiar a los medios de comunicación. Este es un problema mayor en Hungría, donde el Consejo de Medios de Comunicación, cuyo presidente es designado por el Primer Ministro, interfiere en las políticas editoriales. Un fenómeno que la UE no logra detener.

Por otra parte, la UE no reconoce una “excepción” para los medios de comunicación en su legislación de la competencia. Las posiciones dominantes de grandes grupos de prensa, así como las dificultades para entrar en un mercado en problemas, son amenazas directas para el pluralismo de la información. Aunque el pluralismo es un valor importante de la UE contemplado en los tratados, el derecho europeo no hace una diferencia real entre un medio de comunicación y una empresa de importación-exportación. Irónicamente, las reglas de competencia tampoco pueden descalificar las reformas realizadas en Hungría, que permiten quitarle la licencia de difusión a los medios de comunicación, lo que va contra los principios de libertad económica, tan importantes en la UE.

Asimismo, la UE no prevé ninguna regla en lo relativo a los apoyos públicos otorgados por el Estado a los medios de comunicación. La distribución del presupuesto en el área de comunicación pública tampoco está reglamentada. Éste es un medio de presión temible, en especial a nivel local. En Francia, por ejemplo, Le Ravi, conocido como el “Charlie Hebdo marsellés”, perdió en 2014 cerca de 40.000 euros de financiamiento público. Una decisión de las autoridades locales con aspecto de sanción que hace temer la desaparición de la publicación satírica.

Finalmente, la UE no obliga a que exista transparencia en la manera en que se nombra a los responsables de los medios de comunicación públicos, tampoco a garantizar la independencia de estos frente a las autoridades políticas nacionales, lo que da lugar a desviaciones. En Italia (73; -24) el nombramiento de los dirigentes de la Radiotelevisión italiana (RAI) permite a la mayoría en el poder mantener cierto control del sector audiovisual público. En 2009 Augusto Minzolini, director de RAI 1, señaló que el principal canal de la televisión pública no abordaba los problemas “privados” del presidente del Consejo de Ministros, que entonces era Silvio Berlusconi. Ahora la exdirigente de la Banca de Italia, Anna Maria Tarantola, fue nombrada responsable del canal por el expresidente del Consejo de Ministros, Mario Monti.

Una prensa bajo la presión de los populistas

Varios países europeos, ubicados entre los lugares 30 y 70 de la clasificación, demuestran su incapacidad de ser modelos. Desde la crisis financiera de 2007, los países de la UE experimentan dificultades crecientes, enfrentan un desempleo en alza y un poder adquisitivo a la baja. Un terreno fértil para el populismo, que señala la responsabilidad de las élites en la crisis. Los populistas atacan a los medios de comunicación, a quienes acusan de pertenecer al “sistema”.

Así, el Primer Ministro húngaro, Viktor Orban, continúa ensañándose con la prensa independiente. En 2014 descargó su furia contra el grupo RTL a través de un impuesto a la publicidad dirigido directamente a sus canales. Gracias a una manifestación masiva, Internet, que desde hace algunos años se ha convertido en un refugio para el periodismo independiente, escapó a un impuesto retrógrado sobre el consumo de datos (se quería cobrar por cada gigabyte usado) que buscaba debilitar la difusión de información diversa.

En Francia, el Frente Nacional (Front National, FN), que reivindica el estatus de primer partido de Francia, se distinguió por negar el acceso a ciertos periodistas a las actividades que organizaba. Episodios en sintonía con las declaraciones de un dirigente del partido, que anunció un “plan média” destinado a “atacar a muerte a los periodistas”. Una hostilidad que sobrepasa el único partido de extrema derecha. En el terreno, los periodistas son tomados como blanco continuamente, en especial en las manifestaciones. Puede suceder que los manifestantes ataquen a los medios de comunicación, pero también que las fuerzas del orden agredan violentamente a los periodistas.

El partido político italiano de Beppe Grillo, el Movimiento Cinco Estrellas (M5S), no tiene igual para controlar la información: sabemos que la palabra de los parlamentarios del movimiento está estrictamente reglamentada. Ahora el M5S también quiere controlar la de los periodistas y cuando estos intentan conservar su independencia, son vilipendiados. En un discurso anti medios de comunicación, Grillo denunció a los periodistas que se “prostituyen”, y excluyó de ciertos mítines a la prensa nacional.

Grecia, Bulgaria, Italia, Luxemburgo: cuatro europeos en dificultades

Grecia (91; +8) finalmente detiene una larga caída de más de 60 lugares que inició en 2009. El gobierno parece al fin haber tomado medidas adecuadas para luchar contra el movimiento neonazi Amanecer Dorado, que ataca a los periodistas sin parar. No obstante, las fuerzas del orden aún gozan de una total impunidad cuando agreden a los periodistas. Aunque si Grecia se estanca en la clasificación es sobre todo por el brutal cierre de la ERT (la radiotelevisión helénica) que todavía no ha sido compensado. Su sustituta, la NERIT (Nueva Radio, Internet y Televisión griega) vivió una cascada de renuncias desde que su primer presidente fue despedido. Syriza prometió que reabriría la ERT.

Tras un año 2013 marcado por numerosas manifestaciones y actos de violencia contra periodistas, los problemas de un sector bancario sufriendo de una ola de pánico marcaron el ritmo del año 2014 en Bulgaria. Frente a la pérdida de confianza de los ciudadanos en sus bancos, el gobierno preparó con urgencia una ley que erigía una fortaleza al sector bancario. En la práctica, la Comisión de supervisión financiera, una autoridad administrativa, se convirtió en gendarme de la información: impuso multas a los medios de comunicación y los conminó a revelar sus fuentes. Esto mostró claramente la intención del gobierno de hacer callar a los medios de comunicación que se atrevan a señalar las disfunciones de los bancos y de su sistema de regulación.

En Italia (73; -24), un preocupante aumento de los actos violentos contra los periodistas hace temer de nuevo las violencias de la mafia, que aún se encuentra en la lista de predadores de la información de Reporteros sin Fronteras (RSF). Hoy en día, 12 periodistas reciben protección policíaca, según Ossigeno per linformazion. Dos de los “héroes de la información” nombrados por RSF, Lirio Abbate y Giuseppe “Pino” Maniaci, fueron víctimas de este tipo de actos. Maniaci encontró a sus dos perros ahorcados en su casa; días antes habían incendiado su automóvil. Pero la libertad de prensa en Italia también se juega en los tribunales. Ossigeno per l’informazione registró 129 procesos abusivos por difamación, 53% más que en 2013.

Luxemburgo (19; -15) , país del que se habló mucho a finales de 2014 por el caso LuxLeaks, que reveló los acuerdos fiscales entre empresas multinacionales y el gobierno de Luxemburgo (evasión de impuestos), regresó al lugar que tenía en 2009 (20º) en un año, mezclando esperanzas y frustraciones. Mientras que el periodismo de investigación parece desarrollarse en el Gran Ducado con, por ejemplo, la creación de un premio de periodismo de investigación en 2014, los estrechos nexos que existen entre los diferentes poderes –económico, político y medios de comunicación– oponen una resistencia creciente al trabajo de los periodistas.