Análisis

2015: Europa, amenazada por sus demonios y por los del mundo


La tendencia registrada en Europa en la Clasificación de 2015, en la que observaba una erosión de su modelo, se confirmó en 2016: abusos en el contraespionaje y en la lucha contra el terrorismo, adopción de leyes que autorizan la vigilancia a gran escala, aumento de los conflictos de interés, un mayor control de las autoridades sobre los medios de comunicación públicos y, en ocasiones, sobre los privados. El continente donde la libertad de prensa es mayor en promedio, no se distingue por una trayectoria positiva.

Polonia (47o, - 29 lugares) sufrió una caída espectacular en la Clasificación debido a la intención de Varsovia de “repolonizar” la prensa y a la ley que confiere al gobierno el poder de nombrar y despedir a los responsables de la televisión y la radio públicas, adoptada a inicios de 2016. En Hungría (67o), el gobierno controla el Consejo de Medios, encargado no sólo de hacer que se respete la "moral pública" y la "dignidad humana" sino también de definirlas.


La falta de independencia de la información, influida por el hecho de que grandes corporativos dedicados a diversas actividades acaparen la propiedad de los medios de comunicación, es una amenaza creciente –aunque antigua– para el modelo europeo. Es el caso de Francia (45o), donde un puñado de hombres de negocios que tienen intereses ajenos al ámbito de los medios acabó por poseer la mayoría de los medios de comunicación privados nacionales. En Bulgaria (113o, -7), el país de la Unión Europea que ocupa el último lugar en la clasificación de la zona, la mayoría de los medios de comunicación son controlados por políticos y por grupos con intereses particulares. El control de los medios de comunicación a través de la publicidad del Estado también contribuye a amordazar a la prensa en la República de Macedonia (118o).


En el Reino Unido (38o, -4) la policía recurre a la Regulation of Investigatory Powers Act (RIPA) para no respetar el secreto de fuentes. Las intrusiones de la policía con el mismo objetivo también se multiplican en Italia (7o, -4), país en el que son comunes las amenazas de grupos mafiosos. Los Estados del sudeste de Europa no se quedan atrás: se registraron agresiones físicas en Croacia (63o, 5) y en Serbia (59o), donde periodistas han sido víctimas, entre otras cosas, de secuestros y de un ataque con cocteles Molotov. Algunos ataques a periodistas están relacionados directamente con el ascenso de los nacionalismos, como las amenazas de muerte proferidas en Suecia (8o, +3) y los casos de agresiones físicas durante manifestaciones hostiles a los musulmanes en Alemania (16o, -4). Finalmente, fue en territorio europeo, en París, que se cometió el atentado contra el semanario Charlie Hebdo, el 7 de enero de 2015, el cual habría sido ordenado desde Yemen. Europa también es víctima de los demonios del mundo.